El sábado fui a ver a Depeche Mode. Voy a tratar de ser lo más objetivo posible, lo cual será un tremendo ejercicio de frustración, pero al mismo tiempo divertido (para mí al menos)
Más de 300 mangos de entrada es mucho, pero hace un tiempo decidí no privarme de estos shows que se ven pocas veces, siempre que tenga una al menos leve simpatía por el/los artistas. Depeche Mode me gusta bastante, así que me puse y fui.
No tenía expectativas, algo que se viene repitiendo hace mucho en mí, no espero nada de nadie, no se si será porque me cansé de decepcionarme, o es algo bueno ya que al no tener expectativas voy más "en blanco" a presenciar shows. Así fue que vi a Radiohead sin expectativas y salí siendo casi fanático. Y así fue que vi a Depeche y salí queriéndolos menos.
Siempre fumo para los recitales, así que no puedo decir que la maría nubla mis ideas o percepciones. Al contrario, me pone más sensible normalmente, y en estos casos generalmente está bueno.
Ya en el primer tema noté algo que no me atrajo mucho, el sonido tan electrónico de la batería resultaba en una serie de golpes perfectamente iguales, que acompañados por los bajos perfectamente iguales de los otros computadoristas, se transformaban en algo con menos vida de la que esperaba. Si bien algunos temas no me vuelven loco, otros sí me vuelven loco, y en todos tuve la misma sensación.
Y cómo estoy tan seguro de esto? Siempre dije que me gusta la voz de Dave Gahan, y me molesta el vibrato de Martin Gore. Y para mi sorpresa, cuando se quedó solo Martin cantando, acompañado por un tecladista y un piano (piano bastante básico de hecho), de repente flashee. Ahí entendí por qué no estaba flasheando hasta ese momento: de repente apareció algo que era puramente humano, un tipo cantando, vibrando con su voz casi a capella y un piano cumplidor y también humano.
Siendo que ni siquiera era uno de mis temas preferidos, podría ser objetivo al respecto y decir que ese fue el momento más humano del show.
Luego fueron sucediendo otros temas, y ya no podía dejar de lado el hecho de que notaba todo demasiado frío. Los momentos que disfrutaba era cuando las máquinas se apagaban y se podía escuchar la humanidad de los músicos en escena. Sobre todo del genial baterista, que el resto del tiempo quedaba escondido atrás de los bajos programados y los redoblantes sampleados con intensidad constante. No podía conectar ni con los temas ni con el show en sí. Dave Gahan, que siempre me había gustado, de repente sonaba demasiado igual, perfecto casi. Hacía aplaudir a la gente, y de fondo había proyecciones bastante berretas para lo que esperaba (pocas imágenes, motivos básicos, y con ideología demasiado posmo para mi gusto: siluetas de chicas curvilíneas, fotos de ellos con cara de cancheros. Igualmente de vez en cuando aparecía algo piola).
Entonces podría decir, objetivamente, que no trasmitió mucho el show, que fue frío. Y podría tener muchos argumentos. Mi principal argumento es que resultó exactamente opuesto a lo que esperaba, lo cual demuestra una vez más la poca pericia de mi consciencia en la percepción del arte. Pero claro, que pasa con la gente que estaba flasheando? Es que tienen un corcho en la oreja? No creo, mas bien creo que la apreciación de la música es completamente subjetiva, y estas personas tal vez estaban dejando de lado el hecho de la frialdad del show, y estaban vibrando por lo que Depeche Mode significa para ell@s.
También habría muchos otros que estaban masificándose, escapándose de sus detalles cotidianos en una enorme masa de gente y música aceptada por su grupo de pertenencia. Y también me parece bien, mejor que se escapen así y no de otras maneras poco felices como mirar al Tilingo.
Necesitaba poner el palabras esta experiencia. Parece que cuando se abre camino a la inconsciencia y se apaga el cerebro, pasan cosas extrañas e inesperadas.